¿Existe una etiqueta que duela más que "exnovio"?
Dicen que el amor verdadero llega cuando menos lo esperas, pero lo que nadie te advierte es que, a veces, lo que llega no es amor... sino un “casi algo” con envoltura romántica y fecha de caducidad oculta. Son como esos romances deluxe: intensos, bonitos y tan breves que terminas revisando si existieron o los soñaste en tu siesta rejuvenecedora. El verdadero problema no es vivirlo, sino darte cuenta — tarde — de que la etiqueta invisible decía “dura tres meses, pero dolerá como si hubieran vivido juntos”. La importancia de leer las letras chiquitas.
En el universo de los “casi algo” no hay título, pero sí sentimientos. No hay aniversarios, pero sí playlists. No hay compromisos, pero sí la fantasía de “podría ser él o ella”. Y lo peor no es que no se concrete: es que el recuerdo se queda viviendo contigo como roomie emocional… y ni renta paga.
En loop está “Hanging On” de Ellie Goulding, donde nos habla de aferrarnos a las personas. Pero en esta versión, uno no se aferra a un ser humano, sino a la versión editada que creamos desde la primera mirada, el primer mensaje o la coincidencia de que también odia la piña en la pizza. No es apego: es un guion mental, casting emocional y soundtrack listo para una serie cancelada sin previo aviso.
El idealizar es un deporte extremo que nadie admite practicar, pero todos hemos competido. No ponemos a alguien en un pedestal por gusto, sino porque el enamoramiento viene con filtro, edición y un departamento creativo muy convincente.
Fantaseamos con lo que podría ser, y cuando la realidad no aplica, sentimos como si nos vaciaran una cubeta de hielos por la espalda. Todo lo que imaginamos se evapora. Ni un “gracias por participar”.
Y no lo digo solo por mí. He visto a mis amistades escribir cartas de amor, preparar detalles impresionantes y tan lindos que después terminan en el limbo del “ya no contestó”. Hay quienes disfrutan de la atención, pero jamás piden algo serio; alimentan la ilusión como si fuera tamagotchi y luego desaparecen sin dejar pistas. Algunos al menos dan una excusa; otros simplemente dejan de existir.
Lo curioso es que en este juego no siempre somos las víctimas. A veces podemos estar del otro lado: ser quienes se bajan antes de llegar a la estación final. ¿Vacaciones juntos? Lo siento… aquí no hay buena señal. “El número que usted marcó está fuera de su alcance”.
En fin, los casi algo no fracasan porque sí. Fallan porque dos personas pueden coincidir en gustos musicales, gastronómicos o incluso en la forma de besar, pero no siempre en tiempos, intenciones o metas. Y aunque sean relaciones sin título, el corazón no pide comprobante fiscal para doler.
Quizás por eso Ellie Goulding tenía razón: no hay que aferrarse. Pero también es cierto que hay ilusiones que no se superan… se archivan en una carpeta llamada: “lo que casi fue, pero no será”.
Y tú, ¿qué guardas en la carpeta de lo que “casi fue”?
🎵 Canción: Hanging On - Ellie Goulding
https://youtu.be/Ap-A0RKhi2s?si=glBqF3g9xZviULcI
Yo guardo en esa carpeta una pluma con envoltura personalizada, una salida en postguardia, un libro con dedicatoria, una cita en un estudio de danza y muchas otras más que podría pensar que no fueron suficientes para hacer que se quedara... Me sentí tan identificado
ResponderBorrarA veces queremos o deseamos tanto que si sea la persona indicada, pero la vida tiene más misterios amorosos para nosotros. Llegara a tu vida alguien sin previo aviso. ❤️
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